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miércoles, 10 de junio de 2015

Newell's

La pasión en imágenes

(Por Lusina Vaccari)

El joven fotógrafo de Newells Old Boys, Eric Bovetti, disfruta de su profesión y pone en foco sentimientos compartidos. En charla con Literature Sports contó los pormenores de la pasión que lo envuelve y lo gratifica día a día.
¿Cómo surgió tu vocación?
- Desde chico me intrigaba mucho lo que es la imagen. A los 18 años creí que mi vocación era ser radiólogo, pero con el paso del tiempo entendí que no era lo que quería, y ahí fue cuando decidí dedicarme a la fotografía.

¿Cómo llegaste al club?
- Llegue al club por intermedio de Julián Valiente, que es el encargado del área de fotografía, con el cual cursé mi carrera y con el que comparto una gran amistad. La idea de Julián era armar un gran grupo de fotografía en el club con gente joven y con ganas de progresar, por suerte se pudo concretar y comenzamos a trabajar en el 2010.
¿Qué significa la fotografía en tu vida?
- Tengo la suerte de decir que la fotografía es mi vida, debido a que es lo que me apasiona, por eso lo elegí y me dedico de lleno día a día. Tengo la posibilidad de haber podido estudiar y ejercer esto que tanto me gusta. Hoy puedo decir que uno de mis más grandes deseos se ha realizado. Mi anhelo es mantenerlo, perfeccionarme y progresar.
De todas las imágenes capturadas, ¿cuál es la más emotiva para vos y por qué?
- Si bien cada imagen es importante para mí y siempre me llevo algo de cada captura, una de ellas fue cuando Newells salió campeón en el año 2013. A partir de ese momento fue un antes y un después en mi vida como fotógrafo. La imagen no es solamente el momento, sino todo lo que uno trata de contar con ella.
¿Cómo es tu relación con los jugadores?
- Mi relación con los jugadores es muy buena y eso permite que mi trabajo sea más fluido. Además, es muy gratificante ver cómo cada uno de ellos aprecia y reconoce el resultado de mi tarea, lo que hace que con el paso del tiempo me sienta más entusiasmado y seguro.
¿Encontrás algo negativo en esta profesión?
- Como siempre digo “todo lo que brilla no es oro”.  Es un trabajo muy irregular, y cuando digo esto hago referencia a que los trabajos en general no son fijos, tampoco los horarios, etcétera.
¿Qué estadio te resulta más cómodo para trabajar?
- Obviamente el estadio al cual pertenezco. De todos modos en los que he tenido la oportunidad de conocer me he adaptado sin problemas.
¿Cuáles son tus expectativas a futuro?
- Mantenerme en mi trabajo y seguir progresando en mi carrera, para crecer no sólo en el plano profesional sino también personal.

sábado, 23 de mayo de 2015

Daniel Pedro Killer



Entrevista a Daniel Pedro Killer

(Por Yamil Costamagna)

Los inicios de Daniel Killer fueron en la liga de barrio Belgrano, en el club Banfield. Siempre jugó en la parte defensiva, ya sea por los laterales o como central, donde se sentía más cómodo. Hasta que, en 1967, llegó a uno de los grandes de Rosario. “Ese año se realizó una prueba de jugadores para ir a Central en las categorías 49, 50 y 51, en cancha de Argentino de Rosario, en la primera de las pruebas fuimos diez chicos del barrio y el único que quedó fui yo. En ese entrenamiento jugué de 5 e hice dos goles, me volvieron a llamar para jugar contra la tercera división del club, que era campeona, metí otro gol y al día siguiente me llamaron para decirme que quedé”, recordó Daniel.

Ya dentro del club y con 18 años, Killer comenzó a tener roce con la Primera: “Jugábamos en los entrenamientos contra los jugadores de la Primera, para ir mechando a los que éramos jóvenes”. A los 20 años firmó su primer contrato, y en el torneo del año 70 alternó desde el banco en el equipo que salió sub campeón de Boca.

Esa época para el Canalla fue muy buena ya que en el siguiente campeonato, en 1971, salió campeón, en el 72 quedaron segundos, volvieron a ganar el torneo en el 73 y, cuando Newell’s se quedó con el torneo del 74, Central fue su escolta.

Después de dejar su marca en el club de Arroyito, el Caballo llegaría a Newell’s. “Mi llegada fue algo atípica, no fue que yo pasé de directamente desde Central, en el 77 me vendieron a Racing, me fue bien, y me quisieron vender a Inglaterra, pero como yo no me quería ir del país, decidí firmar para Nob, era mi única alternativa para quedarme en argentina y cerca de mi familia, en Rosario”, recordó, y afirmó: “Estuve cuatro años y jugué bien, tuve buena campaña y soy un privilegiado en poder entrar al Gigante de Arroyito o al Marcelo Bielsa y me aplauden”.

Luego se fue a jugar a Vélez donde estuvo desde el 81 hasta el 83 cuando lo vendieron al Bucaramanga de Colombia, pero no se pudo adaptar: “En lo económico estaba bien, pero no me convencía el lugar, habían muchos problemas en el país, matanzas, drogas, entre otras cosas”.

“Me volví al país pero a jugar en la liga de campo en Casilda con Aprendices, al poco tiempo me llamaron de Atlético de Rio Cuarto, pero yo le dije que no quería jugar más, me dolían las rodillas, estaba viejo”, señaló entre risas, y remarcó: “Pero finalmente me convenció, y perdimos en la final con River”. De Córdoba, se fue a jugar a Unión de Santa Fe dos años y medio. Luego pasó a San Jorge un año más y finalmente jugó en Argentino de Rosario, durante dos años, hasta su retiro.

Selección Argentina


Pero sin dudas, uno de los momentos más importantes en la carrera de Daniel Killer tuvo que ver con su paso por la Selección Argentina, experiencia sobre la que contó: “Mi periodo en la selección comenzó cuando yo jugaba en Central. César Luis Menotti me convocó para formar parte del selectivo del interior, haciendo muchas giras, otros jugadores que estaban en ese equipo eran Valencia, Luque, Kempes. Luego se sumaron los jugadores de Buenos Aires”.

Llegó el 1978 y se venía el Mundial en Argentina: “Menotti tenía que dar la lista de 30 jugadores y entre ellos estaba yo, luego recortó a 26 y seguía formando parte, pero quedó afuera Maradona, que no me pareció que haya sido una mala decisión porque todavía no estaba maduro, hacía poco que había debutado, se lo critica más que nada por lo que terminó siendo que por lo que era”.

“Cuando realizó el último corte para los 23 jugadores que serían parte del Mundial, me nombró y estaba muy feliz, lo feo fue que no pude jugar porque el Flaco ya tenía un grupo armado. Antes de la final contra Holanda, el director técnico me dijo que me prepare porque tenía grandes chances de jugar, yo estaba enloquecido, ni dormía, y cuando llegó ese día, no me puso. Personalmente estaba muy enojado pero todo terminó con la copa y las medallas para nosotros, ¿Que iba a decir? ¡Éramos los campeones del mundo!”, afirmó Killer.

Para finalizar, Daniel contó por qué dejó de ser parte del seleccionado argentino: “En el 80 renuncié a la selección, ya había conseguido el objetivo que todo jugador quiere y para ese entonces ya no era titular, así que tomé esa decisión”.

Newell's y Central

Newell’s y Central: Fuertes y debilidades

(Por Sergio Gaitán)

Newell’s y Rosario Central se encuentran en situaciones peculiares que necesitan ser explicadas. La Lepra, no logra mantener los resultados y cada vez preocupa más su bajo desempeño. El Canalla, por su parte, se desenvuelve mejor y está peleando por la punta, pero hasta hace poco empató dos veces seguidas antes de volver a la victoria, le cuesta sumar de a tres. En torno a ambas situaciones, el periodista Roque Giordano de radio La Red, especialista en cuanto al fútbol de Rosario, analizó y dio explicaciones sobre lo que sucede con los clubes de la ciudad. Comenzó por Central: “Se lo nota estancado, le falta motivación extra, todo eso que tenía pensado Coudet en el arranque. Cómo salía a presionar en el arranque de un encuentro y a correr desde el minuto uno durante los primeros cinco partidos, fue la clave que generó la victoria en las primeras fechas. Ahora hay que buscar nuevamente un incentivo. No es ni una cuestión ni táctica, ni simplemente de los jugadores, es que también, en las primeras fechas, cambió el equipo y el esquema en todos los partidos, y sin embargo, era ganarlo. Hay algo más, le falta el alma y espíritu al equipo. Es cierto además que ha tenido un par de lesiones importantes, tales como la de Pablo Álvarez, Colman, y el Chelito Delgado. Principalmente tiene que recuperar el hambre de gloria, para ganar de manera seguida, como lo hizo en el inicio”.

De esta manera, Roque Giordano especificó que para recuperarse y empezar a ganar de vuelta todos los encuentros seguidos, y no de forma intercalada con un empate de por medio, debe recuperar el espíritu competitivo de las primeras fechas, pero que también tuvieron que ver mucho las lesiones. Pero de todos modos, el Canalla no sólo tiene debilidades, sino que también fortalezas. 

“Al principio el alma, el espíritu. También está la jerarquía de los jugadores la que lo hace fuerte a Central. No es una singularidad, es un conjunto de cosas. Se movió bien en el mercado de pases. Vemos a un Marcos Ruben de aproximadamente 30 años que venía jugando, un Chelito Delgado que también lo estaba haciendo en México, además se destaca José Luis Fernández. No hay que olvidarse ni de Niell, ni de Cervi, que en caso de irse sería para el equipo como comenzar de Cero. Ser claro, buscar en todo momento el arco rival, el convencimiento que se traslada a los jugadores, también puede otro fuerte”, sentenció el periodista.

Para complementar, el profesor de fútbol y periodista de la radio LT8, Juan Fanara, hizo hincapié en el tema ‘fuertes’ del Canalla. “Es maravilloso ¿no?, como un técnico que recién empieza a dirigir y causa tanta confianza en un equipo. Es el primer plantel en el cual el tipo comienza como técnico y le está yendo muy bien. Más allá de si el equipo a veces se encuentra con que no puede sumar de a tres, pero lo está encarando demasiado bien. Podría decirse también, de alguna u otra manera, que Coudet es un fuerte de Central, justo en este momento. Es algo espléndido, maravilloso.”, argumentó el comentarista. 

Cambiando de conjunto, Newell´s no consigue estabilidad en los resultados y ya hace dos partidos que viene empatando, como lo venía haciendo el Auriazul. Al marcar un gol, la Lepra no asimila los hechos, se confía, y le terminan empatando. Le cuesta encontrar claridad, tiene las ideas desordenadas, y no sabe cómo reaccionar en ocasiones, ya sea para definir o ante el peligro causado por el adversario. 

En el torneo está noveno y lleva diecinueve puntos, doce hechos de local, y siete de visitante. La diferencia entre puntos obtenidos de local y de visitante no es tan grande, pero es un caso preocupante, ya que el Rojinegro no gana de visitante desde la fecha cinco, cuando venció por 2 a 1 a Sarmiento de Junín. Lo alarmante, es que volvió Mateo de la lesión, un jugador que le brinda mucha confianza al equipo y es como un sostén en el plantel del Rojinegro, y aún así, la lepra perdió en la fecha siguiente de su vuelta. Lo bueno es que existe una explicación. “Lo de Mateo es un caso paradigmático, estuvo mucho tiempo fuera y no sé si sea un fuerte de Newell’s, no se puede depender de un jugador, debería ser un apoyo, un refuerzo, no la bandera del equipo”, explicó Giordano.

Más tarde, mencionó las debilidades de la Lepra: “Unas de las falencias que tiene Newell’s son las lesiones, ya que cuando perdió jugadores por este tema, no ha podido reponerlos. Cuando faltó Víctor López con Martínez, y no anduvo bien, en lugar de Bernardello probaron con Villalba, y tampoco resultó. Más allá de que los que estén en el banco sean caras conocidas, estos no están pasando por un buen momento. Falta una identidad de juego, el técnico se reinventa fecha a fecha, y eso no genera demasiada confianza. Por ejemplo, contra Gimnasia (La Plata), salió al campo sin delanteros y de local jugó con tres. Eso no genera confianza, ni afuera, ni adentro de la cancha. Se está reinventando”.

Las lesiones son lo más preocupante en la Lepra, ya que también influyen en ocasiones en la temática de la táctica, porque al cambiar jugadores, hay que cambiar el esquema por falta de variantes exactas. Juan Fanara completó lo dicho en el asunto de las lesiones. “Las lesiones son un tema que complica a Newell’s, hubo un momento en el que la gente cayó en este juego macabro, perverso, de echarle la culpa al médico, es una situación preocupante. Hay que tener en cuenta que al jugador lo terminan forzando a veces, más en un club donde hay pocas variantes, más allá de todo, Newell’s es un plantel corto. Está esta cuestión también de decir, hay que poner a ese jugador, apúrenlo que no tengo a cual poner. El técnico puede llegar a tener la culpa en esa cuestión, no es sencillo. No es prudente echarle la culpa de todo al médico del club”, dijo Fanara.

Luego, el conductor de Juego de Pasiones fue hacia lo táctico y mencionó: “Existe también esta cuestión de los dos técnicos en una temporada el año pasado. Primero llaman a Berti (Jesús), que se encontraba en la reserva, se mantuvo el juego pero luego declinó rápidamente, y después cuando no funciona lo ponen a este otro técnico, el de la quinta, Lunari (Ricardo). Los jugadores no han sabido, no han podido, mejor dicho, adaptarse a un juego determinado y debido a esto, no les quedó otra que jugar a lo Martino (Gerardo), que ya sin él en el banco generó que cambien las cosas. Es un tema para destacar, es algo maravilloso como puede influir un técnico, como cambia las cosas, aunque se juegue igual, sin ese tipo que te esté dando indicaciones, no es lo mismo. Es algo maravilloso”.

Concluso ya lo que argumentó Juan Fanara, Roque Giordano se encargó de mencionar los fuertes, para así cerrar y completar todo lo relacionado a la Lepra. Concluyó: “Como en Central, la jerarquía de los jugadores, y hablo de jugadores que no se encuentran en otros equipo de Argentina, tales como Maxi Rodríguez, Ustari, que está pasando por buenos y malos momentos partido por medio, pero pasó por la selección argentina, Bernardello, que jugó el Mundial de Clubes con el Cruz Azul frente al Real Madrid, o Ignacio Scocco, que vale tres millones, que además por algo debe valer tanto y lo ha demostrado en ocasiones, más allá de que no se encuentre en un buen momento”.